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Y será como en los días de Noé.

  Cuando Cristo habla acerca de su seguro retorno a la tierra nos dice: “Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:37). ¿Cómo eran los tiempos de Noé? Génesis 6:5: “Y vió Jehová que la maldad de los hombres sobre la tierra era MUCHA”. Resalta la palabra “mucha”, algo que implica “exceso”. Ciertamente ha habido épocas como los cambios de milenio, cuando la humanidad ha creído que era el tiempo del retorno del Señor. Pero veamos algo: Guatemala, 15 de Julio de 2026, una comisión de personas pide a la CC que sea eliminada de la Constitución el matrimonio desigual. Reino Unido, 18 de Julio de 2026, un niño de 3 años es lanzado al foso de los cocodrilos por un hombre de 30 años no conocido de la familia; Guatemala, 23 de Julio de 2026, hijo en estado de alcoholismo y substancias prohibidas asesina a su propio padre. España, 25 de Julio de 2026, incendios voraces acaban con más de 20,000 Hectarias. En otras palabras MUCHA o EXCESO de maldad en tan s...

Cómo entró la maldad a un mundo bueno

  Cuánto se ha escrito y predicado acerca del tema de la maldad desde el principio de la humanidad: “Que hubo otra generación perversa y sus almas quedaron vagando” (entre Génesis 1:1 y 1:2); “Que Adán tuvo una primera esposa pecaminosa que se llamó Lillith” (y que esos hijos eran perversos); “Que Eva intimidó sexualmente con la serpiente” (y que parió hijos satánicos) etc. Pero, dice la escritura que: “Gloria es de Jehová encubrir un asunto, pero honra del rey es escudriñarlo” (Proverbios 25:2). En otro sentido, el apóstol Juan nos afirma lo siguiente: “TODOS los escogidos somos llamados a ser Reyes y Sacerdotes para Dios” (Apocalipsis 1:6). Siendo así, entonces podemos “escudriñar” la poca información que Dios nos dio en las escrituras para no andar elucubrando acerca de esto o aquello. Veamos el principio: Adán y Eva pecan de desobediencia en el paraíso y son echados para no poder entrar más (Génesis 3:24). Inmediatamente nos narran las escrituras que intimidan y nace Caín, as...

El anonimato.

  Cristo dijo a las multitudes en el Sermón del Monte: “Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas” (Mateo 6:2). El ser humano tiende a buscar la gloria y la honra de los hombres aún sin darse cuenta. Todos queremos que se nos reconozcan las virtudes y ser alabados en público. Cuando es así, corremos el riesgo de que la vanagloria nos alcance; y cuando no lo es entonces podemos entrar en depresión, nos sentimos frustrados o decepcionados. Cristo nos llama a que no oremos en público para ser admirados (Mateo 6:5); nos incita, por medio del apóstol Pablo, a que todo lo que hagamos lo hagamos como para el Señor y no para con los hombres (Colosenses 3:23). Y nos explica que mejor son las recompensas de él que las de los hombres diciendo: “Y tu Padre, que está en los cielos, te recompensará en público” (Mateo 6:6). Jamás la recompensa que nos den los hombres será semejante siquiera a la que nos de Dios. Un ejemplo de an...

El verdadero Tabernáculo.

  Hace unos días salió publicado un mensaje en las redes sociales: “El conductor de un vehículo chocó otro manejado por una jovencita, cuando la jovencita se bajó a ver cómo se arreglaba la situación, el conductor del vehículo culpable no sólo no se hizo responsable sino intimidándola, se excusó que no podía perder tiempo porque le tocaba predicar y se fue”. Señalamos: “No es un patrón, es un caso aislado”. Pero el punto es el siguiente: ¡Cuánto nos señalan a las personas que no asistimos a una congregación!: “Que somos llaneros solitarios”; “Que estamos peleando con Dios”; “Que estamos fuera de una cobertura”, etc.   En la práctica, ¿Quién es más digno de confianza, el que cumple la palabra o el que dice cumplirla?   El apóstol Pablo nos recomienda: “ Procurando las cosas honrosas, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres" (2ª. Corintios 8:21). No es a manera de excusa sino solamente un ejemplo: ¿A qué congregación asistió David, Juan el Bautista, ...

Lo que realmente es la fe.

  Todos, creyentes y no creyentes decimos tener fé… y tratamos de demostrarlo. Unos confiando en el nombre de Dios; y los otros, en sus propias fuerzas. Pero, ¿Sabemos realmente qué es la fe? Los creyentes decimos: “Es creer en lo que no vemos”, simplemente porque lo hemos leído en las escrituras (Hebreos 11:1). Los no creyentes lo hacen porque confían en sus propias experiencias positivas. Sin embargo, casi NADIE sabemos lo que es actuar en fe. Veamos un ejemplo de lo que sí es una fe verdadera. Dios le habla a Abraham luego de haber esperado por 25 años un hijo, cuando al fín lo tiene, Dios le pide que lo sacrifique en el altar como ofrenda de amor hacia él (Génesis 22:2). Abraham, sin decirle nada a Sara, toma al joven, la leña, a unos siervos y va de camino al monte Moriah. Al llegar al lugar, Abraham les dice a sus siervos que esperen allí: “Que sólo él y el joven subirán, pero que VOLVERÁN LOS DOS” (Génesis 22:4). ¿Cómo se atreve a decir eso si el supuesto era que el joven ...

Ejemplo de obediencia.

    Obediencia: “Es la disposición de cumplir las órdenes de quien tiene autoridad”. Jehová nuestro Dios nos dejó las bendiciones de obedecer a SU autoridad en el libro de Deuteronomio, capítulo 28. En él, en sus primeros 14 versos vemos todo lo que conlleva a una vida plena si le escuchamos y obedecemos. Pero del verso 15 al 68 vemos las consecuencias nefastas de NO obedecer. Aún así no hacemos caso de su voluntad. Las escrituras nos mencionan varios casos de personas en ambos lados de esa moneda, pero hoy quisiéramos enfocarnos en la vida de Agar, la sierva de Sara. Es increíble que una persona que no estaba dentro de los planes de Dios para ser parte de su pueblo, cuando se enfrenta a dificultades con su “ama” Sara y decide marcharse, tiene un encuentro con un ángel enviado de Dios quien le dice: “Vuélvete a tu señora, y sé SUMISA a ella”, y Agar se sometió y fue bendecida, ella y su hijo (Isamael hasta el día de hoy) (Génesis 16:9). Repetimos, es increíble que hoy en d...

No salgan… hay peligro en la calle

  El 14 de Julio de 1960, el hospital siquiátrico en Guatemala fue presa de un incendio incontrolable, en él murieron muchos pacientes, pero en el evento se escaparon o fugaron varios enfermos, entre ellos algunos que eran señalados de “alta peligrosidad”. El gobierno envió a la policía con megáfonos a informar a las vecindades: “No salgan a las calles porque hay peligro”. Es interesante que a ese anuncio todas las familias cercanas a la zona obedecieron y como nadie salió a la calle no hubo víctimas. Hoy, en el área espiritual, hay muchas personas que están gritando: ¡Cuidado con los peligros que hay en los medios de comunicación falsos; cuidado con los distractores políticos, deportivos y sociales; cuidado con la falsa economía; cuidado con la inteligencia artificial; cuidado con las aplicaciones que manejan los niños en los celulares y aparatos similares… pero NADIE hace caso!. Bien dicen las escrituras: “Bienaventurado aquél siervo fiel, que cuando su Señor venga, lo encuentr...