No utilicemos la piedad para hacer ganancias

 


 

No es para nada malo que pensemos en promulgar la palabra de Dios, es más, es a lo que hemos sido llamados: “Id por todo el mundo y predicad mi evangelio” fueron las palabras exactas de Cristo (Marcos 16:15-18). PERO, aunque las escrituras “permiten o autorizan” a vivir de ofrendas y dádivas (1ª. Corintios 9:14), hemos llegado, tristemente por el ABUSO de ese derecho, a tener un PÉSIMO testimonio como Iglesia. Por ello, es mejor seguir el consejo y ejemplo del apóstol de apóstoles, Pablo, quien expresó: “Mi Dios suplirá todo lo que falte conforme sus riquezas” (Filipenses 4). Pero, la expresión que mejor lo define como un VERDADERO representante de Dios es: “AÚN teniendo el derecho de vivir del evangelio, trabajamos con afán y fatiga, para NO ser gravosos a NINGUNO de vosotros” (2ª Tesalonicenses 3:8-10). Es increíble, que el apóstol de apóstoles trabajara secularmente para vivir, renunciando a su derecho de tomar algo de la congregación, mientras que hoy muchos “vagos y aprovechados” ven como “trabajo a cobrar” lo que Dios nos da como un privilegio. NO UTILICEMOS LA PIEDAD PARA HACER GANANCIAS… DESHONESTAS (Tito 1:7 y Proverbios 10:2), ni mucho menos extorsionando al pobre, a la viuda, al necesitado, al que no tiene trabajo, o al que tiene uno poco remunerado; al contrario, son a quienes debemos ayudar como mandato divino (Santiago 1:27).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa

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