La Roca… era la confesión que él hizo del Cristo
Estando en Cesarea de
Filipo, Cristo les pregunta a sus discípulos: ¿Quién creéis vosotros que soy?
Y, el apóstol Pedro responde: “Tú eres el
Cristo, el Hijo del Dios viviente (Mateo 16:16). Por el contexto de éste tema la
religión dispuso que Pedro era la Roca sobre la cuál Cristo iba a dejar su
descendencia espiritual. Pero preguntamos: ¿Si era así, entonces cuál era la
razón para que Cristo ofreciera a Dios
(El Espíritu Santo) como consolador, como maestro y como guía hasta el final de
los tiempos? Extremando la situación diciendo: “ES NECESARIO que yo me vaya
para que ÉL venga” (Juan1 6:7; 14:26). En otro sentido, el mismo apóstol Pedro
reconoce y escribe lo siguiente: “Acercándonos a él (Cristo) PIEDRA (roca) VIVA…
él (Cristo) es la PRINCIPAL PIEDRA (roca) del ángulo… la PIEDRA (roca) (Cristo)
que los edificadores (los religiosos) desecharon… es la PIEDRA (roca) que los
hace caer (1ª Pedro 2:4,6,7 y 8). En un último pensamiento: ¿Cómo podemos
pensar que Dios Padre iba a romper sus propias leyes “innecesariamente” imponiéndonos
a confiar la fe en las manos y criterios de un hombre falible, que incluso lo
había negado, cuando él mismo dictó: “MALDITO EL HOMBRE QUE CONFÍA EN EL HOMBRE”?
(Jeremías 17:5). Meditemos.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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