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Mostrando las entradas de octubre, 2026

No pases los linderos antiguos.

  ¡Cuánto se puede hablar o escribir de la injusticia en éste mundo!. Desde que el hombre existe sobre la faz de la tierra, existe la injusticia. Fue una injusticia, que el hombre le fallara a Dios habiéndole dado su creador todo y para siempre (Génesis 1:26). Fue injusto, que por celos Caín asesinara a su hermano menor Abel (Génesis 4:8). Fue injusto, que por miedo, Abraham entregara a su esposa Sara a faraón para que conviviera con él (Génesis 12:19). Y, fue injusto, que un hombre justo y perfecto, pues venía de reino de los cielos como Hijo de Dios, padeciera por los pecados de todo aquél que le recibiera de corazón (Isaías 53 y Juan 3:16). Sí, la injusticia reina en el corazón del hombre desde la caída en el huerto, y lamentablemente, permanecerá hasta el final de los tiempos, de hecho, será una de sus causas. En Proverbios 22:28 se nos enseña: “No muevas los linderos antiguos que pusieron tus padres”. Y, en Proverbios 23:10 se nos explica el verdadero motivo de la corrupción...

Mostradme la moneda.

    Los fariseos se acercan a Cristo para tentarle, y le dicen: ¿Es lícito dar tributo al César? Y Cristo responde: “Mostradme la moneda”, que en ese momento era un denario en donde estaba la figura del César (Lucas 20:24). Luego de examinarla cierra la conversación diciendo: “Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios” (Lucas 20:25). En la vida cotidiana, cuando alguien pide asesoría por conflictos con vecinos, amigos, jefes, parientes, y, especialmente en el matrimonio. Cuando nos presentamos “solos” a dicha asesoría, lo más seguro es que el culpable sea el “otro”, quien no llegó, quien no está para defenderse o para poder exponer sus puntos de vista. Cristo aquí nos está dando una enorme lección: “Siempre hay que ver las dos caras del denario”. Criticamos a los adúlteros, pero sin escuchar qué carencias tenía con la pareja (aunque no lo estamos justificando, sólo exponiendo); condenamos al que aparentemente da poco, pero no nos dicen que lo es de él, e...

Y Dios estaba con el muchacho.

    “Y el muchacho alzó la voz, y lloró; y escuchó Dios la voz del muchacho” (Génesis 21:16-17). Cuando leemos éstas líneas, creeríamos que se están refiriendo a algún “elegido” de Dios. Sin embargo, cuando leemos la historia completa, nos damos cuenta que no es así. En ese momento, se estaba refiriendo precisamente a alguien que sería enemigo de su “elegido” Isaac, pues ese muchacho era Ismael, el hijo de Agar la sierva de Sara, quienes habían sido expulsados del campamento. Y, Dios, luego de escuchar el lloro y la angustia del muchacho y su madre, les hace una provisión de agua y una promesa: “Mujer, NO TEMAS levanta a tu hijo, Y sostenlo en tu mano, pues yo haré de él una gran nación”, lo cuál se cumplió pues hoy conforman el multitudinario pueblo árabe   (Génesis 21:17 final). ¿Cuál es la lección para nosotros? Sencilla, si Dios escucha, responde y atiende las necesidades de alguien que sería enemigo de su elegido, cuánto más no nos escuchará a nosotros, cuando se...

Alguien nos habla… ya sea Dios o el diablo

    Muchas son las personas que quieren escuchar la voz de Dios audiblemente, y algunos lo han escuchado así, pero sin que nos demos cuenta exacta, Dios siempre está pendiente de hablarnos de una u otra forma, veamos: Si Dios le habló a Abimelec (un no elegido), rey de Gerar por sueños para que NO tocara a Sara ¿Cuál es la razón por la cuál no nos pueda hablar a nosotros su pueblo por otro sueño? (Génesis 20:3-4; Joel 2:28 y Hechos 2:17). Si Dios le habló audiblemente a Samuel ¿Cuál es la razón por la que nosotros no podamos oírle igual? (1ª Samuel 3:4). Y, si Dios le habló al rey Saúl por medio de otra persona ¿Cuál es la razón por la cuál nosotros no podamos escucharlo así? (1ª Samuel 15). En otro orden de ideas, al entrevistar a asesinos múltiples han confesado que lo que hicieron fue porque escucharon voces “internas” que les dijeron lo que tenían que hacer. Tenemos qué entender algo como creyentes: “TODOS, en algún momento de la vida escuchamos una o varias voces dent...

Ese amor NO correspondido.

    Aquél hombre fue y la buscó hasta encontrarla, la tomó de la mano, la llevó a su casa, le dio trigo, vino y aceite; la abrazó fuerte contra sí, la besó y la amó hasta que concibió hijos suyos, pero…ella olvidó que Dios le había dicho al hombre: “Vé, y toma a una mujer fornicaria por esposa” (Oseas 1:2 y 2:8). Aquél hombre era un profeta de Dios y se llamaba Oseas, ella Gomer. Sí, nos cuesta lograr creer y entender que Dios le pidiera a un SU elegido que tomara a una “prostituta” y la amara, cuando la misma escritura nos establece lo contrario: “ no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: “Los dos serán una sola carne” (1ª Corintios 6:16). Pero ¿A qué viene todo esto? Al hecho que Dios nos eligió inmerecidamente para ser su pueblo (Efesios 6:1-6), nos ha dado vida, salud, un techo (propio o alquilado), nos alimenta, nos da hasta para nuestros gustos o caprichos… y nosotros nos comportamos sin gratitud alguna para con él. Lo mismo que...

El Templo… ¿Por qué fue destruido? (Parte final)

  Repetimos, conociendo Dios el corazón humano, ¿No sería esa la causa por la cuál NUNCA pidió un templo para morar; y que por ello permitió la destrucción de los dos templos anteriores, y, no ha permitido la construcción de un tercero? Dado que no solamente no acepta la idolatría, sino porque lo que él quiere es MORAR en los corazones de los hombres, más que dentro de cuatro paredes puesto que lo dejó claro: “Porque Dios no habita en templos hechos con la mano del hombre” (Jeremías 31:31-34 y Hechos 17:24). Palabras dichas por uno de los más grandes profetas, Jeremías; y, las últimas de Hechos 17, dichas por el apóstol Pablo, quien dicho sea de paso aprendió no solamente sus doctrinas sino sus vivencias cuando fue arrebatado al tercer cielo (2ª Corintios 12:2-4). Recordemos, los templos son hechura de manos de hombre, lugar en donde Dios fue muy claro en decir QUE NO MORARÍA ALLÍ, sino que en donde él desea morar es en el CORAZÓN DE SUS ELEGIDOS: “Más, cerca de ti está la palabr...

El Templo… ¿Por qué fue destruido? (Parte uno)

  Iniciemos desde la raíz, David decidió hacer un templo a Dios, no fue Dios quien se lo pidiera (1ª Crónicas 22:7). Lo que nos da como base que la idea de un templo a Dios fue “humana” nunca “divina”. ¿Por qué Dios no tuvo la idea de un templo? Porque conociendo el corazón humano sabía que iba a convertirse en un “ídolo o medio de idolatría”, pruebas: “Escondió el lugar de entierro de Moisés, para que no lo idolatrara el pueblo”, puesto que años después idolatraron la serpiente de bronce que Moisés hizo por órdenes de Dios (Deuteronomio 34:5-6 y 2ª Reyes 18:4). Y, porque el pueblo ya lo había demostrado en cuánto salieron de Egipto (Exodo 32). Luego, aún aceptando Dios que se le hiciera un templo, el tiempo comprobó que éste sería causa de maldad y no de bienestar, pues tanto el sacerdocio como el mismo templo serían “prostituidos”, veamos: Ezequiél 34:3-4, nos muestra la perdición del sacerdocio al abusar de las ovejas (personas). Y, el Salmo 137 nos recuerda el “llanto” del pu...

Educa al niño y no tendràs que reprender al adulto

    “Instruye al niño en su camino, y cuando fuere viejo no se apartarà de él”, eso rezan las escrituras (Proverbios 22:6). Pero cuàn difícil es en la vida aún cuando se fue instruido, el obedecer, el seguir instrucciones, el hacer lo que se nos pide de la forma en la que se nos pide. Por ello, hay muchas formas en las cuales la vida nos corrige, ejemplos: Pagando las consecuencias de nuestras malas decisiones; perdiendo dinero por invertir sin investigar en dónde lo estamos poniendo a trabajar; tener què soportar una mala relación por no pensarlo bien o por no seguir consejos, etc. Pero, lo más significativo es cuando es Dios quien nos corrige, pues allí sì que aprendemos las lecciones. Pues las que la vida nos da muchas veces las volvemos a reprobar. Dios nos diò los mandamientos básicos de “amarlo a él sobre todas las cosas” y “amar o desear al pròjimo lo que quisièramos fuera para o por nosotros” (Juan 13:34-35). Si luchamos por cumplir con ellos dos podemos tener la s...

La alfombra roja

  Su origen viene derivado de la tragedia griega: “Agamenón” de Esquilo (nombrado padre de la tragedia griega junto a Sófocles y Eurípides). En dicha obra, la esposa de Agamenón, queriendo exaltar el triunfo de su esposo a su regreso le tiende una alfombra roja. De allí en adelante, dicho evento marca la salutación a toda persona que de una u otra manera sobresale a los demás, y, especialmente se utiliza para la realeza. En lo espiritual, Dios nos muestra que quien destaca sobre los demás debe ser ser humilde, callado y pasar desapercibido, cargando su propia cruz sin alarde alguno como él lo hizo (Mateo 11:29). Toda la escritura está plenamente desarrollada sobre las vidas ocultas de los grandes hombres de fé, quienes, en lugar de recibir grandes reconocimientos más bien fueron perseguidos, como por ejemplo los profetas. Hoy en día, tristemente la iglesia del Señor se corrompió como en los tiempos de Ezequiel (34:1-3); y, como en los tiempos de Cristo (Mateo 23). Y ahora los “gr...

Fitness… por fuera.

  Fitness, es un conjunto de ejercicios destinados a mantener una buena condición física externa. En otras palabras, es un excelente método de rutinas que nos ayudan a vernos y estar bien. Bajo ningún punto de vista es negativo o censurable, el punto es el siguiente: “Será qué, así como luchamos por mantener la apariencia física, estamos luchando por mantener la apariencia “interna y externa espiritual”. Cristo censuró muy duramente a los religiosos de apariencia externa muy piadosa, pero que por dentro apestaban a cadáveres en descomposición, comparándolos con los mausoleos que vemos en todos los cementerios del mundo, muy decorados, muy bien pintados… pero adentro sólo contienen muerte y pestilencia (Mateo 23:27). Imaginemos por un momento que Dios nos da el “privilegio” hoy, de salir a la calle y poder ver a lo “Superman” a través de las personas para observar lo que llevan dentro ¿Será que comprobamos o comprobarían ellos, si lo pudieran hacer con nosotros, que por fuera somo...

Las Perlas (Parte final)

  Entonces ¿Qué son las perlas en las escrituras y qué sucede con ellas? Pues Cristo fue muy claro en explicar que son los secretos SANTOS de Dios, y, es más, dejó claro que NO son para todos. Afirmemos lo anterior. En el libro de Proverbios leemos: “ Gloria de Dios es encubrir un asunto; Pero honra del rey es escudriñarlo” (Proverbios 25:2). ¿Qué significan éstas expresiones? Que muchos de los pensamientos, asuntos o COSAS SANTAS de Dios, están ocultas, pero que nos permite, ya que somos llamados a ser reyes y sacerdotes, buscarlas, escudriñarlas, y, sobre todo, encontrarlas y entenderlas (Apocalipsis 1:6). ¿Pero qué sucede? Que la religión o el fariseísmo, por intereses mundanos espurios DESCALIFICAN a quienes las encuentran. Y entonces resulta todo estudioso sincero de la palabra de Dios, señalado como un “rebelde”, un “llanero solitario”, un “orgulloso”, alguien que se cree “la octava maravilla del mundo”, o, “que está predicando herejías”, y todo, porque la falta de interés...

Las Perlas (Parte uno)

  ¿Qué significan las perlas en las escrituras? Cristo dijo: “Un comerciante encontró una perla de gran precio, fue y vendió TODO lo que tenía, para adquirirla” (Mateo 13:46). Y más adelante dijo: “Las perlas NO son para los cerdos”, y cerró el pensamiento afirmando lo que son las perlas: “No deis lo SANTO a los perros” (Mateo 7:6). ¿A qué viene ésta introducción? Al tema siguiente: Las últimas palabras de Cristo a sus discípulos, y, por ende, a nosotros, fueron: “Id, y predicad el evangelio a toda criatura” (Juan 17:20 y Marcos 16:15). Y leemos también: “Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová” (Oseas 6:3). Todos iniciamos la caminata cristiana con poco o ningún conocimiento de un Dios real y vivo, pero conforme vamos estudiando y estando en su presencia lo vamos conociendo y entendiendo más. El problema es que cuando algunos encuentran más tesoros que otros, entran a jugar otros factores que nunca pensamos pudieran caber en el ámbito cristiano sino tan sólo en el mun...

Dios, hombre, mujer. (Parte final)

  Habiéndo hablado Dios a Adán que no comiera de cierto fruto, vino Eva y tomó la decisión de comerlo, y las consecuencias fueron la maldición de la tierra, así cómo los dolores de parto y la sumisión de la voluntad de ellas hacia los hombres (Génesis 3:16-17). Dios había hablado a Abraham que de su simiente con su mujer Sara iba a venir el hijo de la promesa, pero Sara tomó la decisión de entregar a Agar, y la consecuencia es una enemistad entre las familias de Abraham, que dura ya cuatro milenios (Génesis 15:4;16:1-3 y 21:9-10). Y, habiendo establecido Dios el sacerdocio Aarónico, el día de hoy, la Iglesia comete dos graves errores: El primero, establece una jerarquía en donde la mujer debe someterse primero a las autoridades de la congregación que a su marido; y, segundo, permite que la Iglesia sea dirigida por mujeres.   ¿Qué suena machista? Es posible, pero lo que Dios estableció, el hombre no puede ni debe cambiarlo. Pues la historia demuestra los resultados negati...

Dios, hombre, mujer. (Parte uno)

  La primera institución que Dios creó fue la familia, y es la institución que ha sido perseguida por toda la historia, y ahora, hasta por la propia iglesia al alterar el orden de las jerarquías que Dios estableció. ¿Exageración? De ninguna manera. Dios desde el Antiguo Testamento ha relegado toda autoridad a los hombres (nos referimos a los varones de la casa): Habló a Adán que NO comiera del fruto (Génesis 2:16-17). Habló a Abraham que de SU simiente vendría el hijo de la promesa (Génesis 22:18 y Gálatas 3:16). Dios estableció el sacerdocio bajo el manto de Aarón y sus descendientes varones, por ello se le llama el Sacerdocio AARÓNICO (Exodo 28:1). En el Nuevo Testamento, Dios afirma el siguiente orden: “Dios, es cabeza del hombre; el hombre es cabeza de la mujer, y por lógica, la mujer de los hijos pues es quien supuestamente se queda en casa mientras el hombre trabaja fuera” (1ª Corintios 11:3 y Efesios 5:1-2). Pero veamos lo que ha sucedió a través de la historia y sus conse...

Cuando entendemos y cuando no entendemos.

    Había ocasiones en las cuales los apóstoles NO entendían lo que Cristo les decía, entonces preguntaban la razón, ejemplo: ¿Señor, por qué les hablas por “parábolas”, por qué no les hablas abiertamente? (Mateo 13:13-15). Y el Señor les explicaba la razón. Pero, había otras ocasiones en las cuales les hablaba de situaciones o temas que ellos sí conocían y entendían, razón por la cuál ellos no custionaban nada, veamos: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas, y yo voy a preparar una para ustedes” (Juan 14:2). Preguntamos: ¿Por qué nadie preguntó acerca de las moradas?. Respuesta, porque ese tema ellos sí lo entendían, sí conocían que en donde vive el Padre hay muchas moradas. Y, ¿Cómo lo sabían?, porque en el tiempo de los apóstoles y hasta el siglo cuarto, habían libros que hoy se consideran “apócrifos o descalificados” pero que eran reconocidos, estudiados y predicados por los judíos, el Libro de Enoc es uno de ellos (Judas el apóstol da fe 1:14 mencionándolo como pr...

Lo negamos y aún así nos ama.

  “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Cada vez que pecamos nos convertimos como Pedro, negando al Señor. Sin embargo, el amor de Dios es tan grande que NO lo podríamos llegar a comprender en éste lado de la vida. Millones de los pecadores que no conocen al Señor y muchos de los que sí lo conocemos (pero que también pecamos), en ocasiones nos desilusionamos pensando que Dios NO NOS ESCUCHA por nuestra condición de pecadores. ¿Por qué? porque NO hemos logrado entender que PRECISAMENTE por eso debemos hablarle porque es a quienes está esperando escuchar. Prueba, Cristo dijo: “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores” (Marcos 2:17). Y en otra porción nos muestra su amor otra vez: “Y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados” (Miqueas 7:19), y en Isaías 43:25 declara: “Y no me acordaré más de ellos”. Pedro negó tres veces al Señor ...

Todos somos Pilatos.

  Cada vez que sucede algo que no es loable, NADIE quiere ser el responsable. Quizás está en la condición humana desde la caída en el Edén, pues desde allí, Adán le echó la culpa a Dios por la mujer que le había dado; Eva le echó la culpa a la culebra por las mentiras, y, la serpiente se hizo la loca quedándose calladita (Génesis 3). Es increíble la capacidad humana que tenemos para “lavarnos las manos” cada vez que sucede algo negativo, malo o desagradable. Y por eso, es que se ha hecho tan popular la frase: “Como dijo Pilatos, yo, me lavo las manos” (Mateo 27:24). Ahora entendemos el por qué, cuando algo sale mal, vemos y escuchamos situaciones como éstas: “Yo, ni cerca estuve”; “Yo, ni sabía lo que había pasado”; “Ese día yo no vine”, etc. PERO, pero, pero, cuando algo sale perfecto o cercano a la perfección, entonces escuchamos o decimos: “Fijate que ayer pensé en eso”, y, “Te lo iba a decir fíjate”; o, el famoso “Yo también hubiera hecho lo mismo”; o más severo aún “Yo ya lo...