Entradas

Mostrando las entradas de noviembre, 2026

La doctrina buena y la mala

  “ Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error” (Efesios 4:14). Palabras muy duras dichas por el apóstol Pablo a los creyentes en Efeso. Pero bien, lo importante aquí es la “doctrina” a la cuál el apóstol se refiere y los términos en los que lo hace, veamos: Punto uno, sólo un niño cree ciegamente en lo que le dicen (inocentemente sin investigar); punto dos, hay hombres que se suben al púlpito no con doctrina sino con engaños (estratagemas); y punto tres, lo hacen intencionalmente, por motivos oscuros y egoístas, pues dice que lo hacen con astucias pero que son trampas y errores. Ahora bien, ¿Cómo entonces podemos comprobar si lo que nos enseñan es doctrina verdadera?. El apóstol nos da la clave: “Tiene que ser la doctrina de los apóstoles verdaderos”, o sea, los 12 originales, la que Cristo les enseñó y él practicaba, y la misma que predicaba el...

Sólo porque es nuevo no significa que sea falso

  Estamos tan acostumbrados a que, como decían los abuelos: “Nos den la papa pelada”, que cuando escuchamos algo nuevo o diferente a lo que hemos visto o practicado toda la vida, pensamos que forzosamente eso no sirve, no funciona así, o es falso. Ejemplo: Hace seis o siete décadas (cuando nuestra generación creció) los médicos “prohibían” terminantemente que a un bebé con fiebre le pusieran paños fríos, hoy, hasta los meten en agua fría o con hielo para bajarsela. En su momento casi que “descalifican” a dichos médicos pero el resultado fue positivo, y hoy, ya es una práctica aceptada y común. En éstos tiempos, en lo espiritual no deja de pasar lo mismo, cuando alguien menciona algo supuestamente “contrario” a lo que mil millones de personas han creído y practicado LITERALMENTE se le descalifica. ¿Por qué? Porque, nos cuesta creer que mil millones de personas estén equivocados. Cristo dijo: “Escudriñad las escrituras, y entonces sucederán dos situaciones: La una, encontraréis l...

Descuidos

    Denominamos así: “A la omisión u olvido de algo que se debía hacer”. Por ejemplo: Por descuido, o sea, omisión u olvido de no guardar la ropa del tendedero cuando tenemos entendido que lloverá, resulta en que ésta se vuelva a mojar pero como se moja sin detergente entonces se apesta, por lo que habrá que reiniciar el proceso. De la misma forma, en lo espiritual, si tenemos un descuido, manchamos nuestra buena caminata, por lo que hay que volver a empezar. Y, ¿Cómo se reinicia nuestro proceso espiritual? Pues escrito está: “¡Arrepentíos!, y serán borrados vuestros pecados” (Hechos 3:19). Y, como también está escrito: “No hay bueno ni siquiera uno de nosotros” (Romanos 3:10), entonces es necesario que la comunicación con Dios sea permanente, todos los días, y si es posible a toda hora cada uno de nosotros. Pues así, el Espíritu de Dios nos hará ver y entender que lo que estamos haciendo o diciendo NO es lo correcto, o, afirmando si fuera lo contrario.   Señor: D...

Palabras repetitivas… ¿Qué significan?

    NO SIGNIFICAN NADA. Cristo en el famoso Sermón del Monte dijo: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que PIENSAN (ósea, que no es así) que por su palabrería serán oídos (Mateo 6:7). Y, en el mismo contexto dijo: “No seas como los hipócritas” (Mateo 6:6). Y sabemos que a los únicos que les dijo “hipócritas” fue a los religiosos (Mateo 23 completo). ¿A qué viene todo esto? Orar con Dios no es repetir frases, es “platicar o conversar con él como nuestro Padre”. Ponemos un ejemplo: Un hijo le dice a un padre: En la escuela me pidieron una cartulina. El padre pregunta: de qué tamaño hijo, el niño responde: En la escuela me pidieron una cartulina. El padre pregunta: de qué color hijo, el niño responde: En la escuela me pidieron una cartulina. El padre pregunta: Para cuándo hijo, el niño responde: En la escuela me pidieron una cartulina… ¿ENTENDEMOS?. Resar o repetir las mismas frases constantemente NO es una conversación con Dios ni lo sería con nadie, e...

La ausencia no significa olvido.

  Hace unas semanas una pareja cuyo ministerio es la intercesión, decidió, tomar ocho días de reposo de las redes sociales sin avisar a nadie. El objetivo se logró, pero la reacción de las personas al no saber nada fue impresionante, algunos extrañaron y preguntaron si no les había sucedido algo desagradable; otros, preguntaron, en broma en serio, si había enojo o molestia; y la gran mayoría fue indiferente. El punto es el siguiente, la lección que se pudo aprender, guardando las distancias fue: Hay ocasiones en las cuales Dios se aparta de nosotros para ver ¿Qué es lo que hay en nuestro corazón? Preocupación por si se hizo algo desagradable; será que Dios se molestó con nosotros; o, lo más delicado, nos quedamos igual, con una indiferencia absoluta que si nos busca y habla bueno, y si no, pues también. El consejo de Dios fue: “Oren sin cesar” (1ª Tesalonicenses 5:17). No fue nunca: “Oren, mientras estamos frente a frente”; u “Orad, mientras los escucho o me escuchen”; y mucho me...