Jesús nunca lo hizo. (Parte tres)
NOTA: Si NO estamos dispuestos a re-aprender, no leamos
éste tema.
Preguntamos: ¿Quién instituyó
el diezmo, para quién lo instituyó, y hasta cuándo lo instituyó? Las respuestas
que encontramos en las escrituras son: Dios, a Israel, y, HASTA que Cristo
viniera (Romanos 10:4 y Hebreos 8:13). En el libro de los Hechos de los
apóstoles encontramos a un hombre llamado Saulo de Tarso, llamado también el
apóstol a los gentiles debido al ministerio que se le encomendó (Hechos 9:15). Este
vocero de Dios, siendo judío de pura sangre, cuando llegó el momento se
cuestionó ¿Qué leyes debíamos de cumplir los “gentiles, o sea, los creyentes NO
nacidos de sangre israelita? Y, en
Jerusalén, nos narran las escrituras qué los jefes de la iglesia en ese momento
dijeron: “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a
nosotros, no imponeros NINGUNA CARGA MÁS que estas cosas necesarias: Que
os abstengáis de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de
fornicación” (Hechos 15:28). Preguntamos: ¿En qué parte aparece allí que Dios
(el Espíritu Santo) obligue a un gentil a dar diezmos? ¿No es acaso, más bien
explícito en decir NINGUNA OTRA CARGA MÁS? Meditemos
Señor: Danos
un honesto celo por tu casa.
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