Sin fe… no nos extrañemos.
La mejor manera de llevar ésta vida, es tomarnos de la mano
de Dios en cada momento. Vemos en las escrituras personajes que estaban muy
conscientes de éste tema. Veamos el caso de Moisés, quien fue el elegido de
Dios para liberar al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto. En un momento
determinado de la caminata le dice a Dios: “Si tu presencia no va con nosotros
no iremos” (Exodo 33:15). Y más adelante, en el Nuevo Testamento dice de
Moisés: “Y por la fe, Moisés dejó Egipto, no temiendo la ira del rey, porque se
sostuvo como viendo al invisible” (Hebreos 11:27). Cumpliendo así, el precepto
que nos dice: “Sin fe, es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6). Es tan
difícil y al mismo tiempo tan fácil tener fe en algo o en alguien que no vemos
pero es la caminata diaria de todo ser humano, y, es increíble que tenemos y
demostramos más fe para lo material que para lo espiritual. Prueba: Le decimos
a algún amigo o pariente NOS VEMOS EL SÁBADO sin saber si el viernes moriremos.
Lección: Sin fé, no nos extrañemos que la vida se nos presente más difícil.
Meditemos.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa
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