Alguien nos habla… ya sea Dios o el diablo
Muchas son las personas que
quieren escuchar la voz de Dios audiblemente, y algunos lo han escuchado así,
pero sin que nos demos cuenta exacta, Dios siempre está pendiente de hablarnos
de una u otra forma, veamos: Si Dios le habló a Abimelec (un no elegido), rey
de Gerar por sueños para que NO tocara a Sara ¿Cuál es la razón por la cuál no
nos pueda hablar a nosotros su pueblo por otro sueño? (Génesis 20:3-4; Joel
2:28 y Hechos 2:17). Si Dios le habló audiblemente a Samuel ¿Cuál es la razón
por la que nosotros no podamos oírle igual? (1ª Samuel 3:4). Y, si Dios le
habló al rey Saúl por medio de otra persona ¿Cuál es la razón por la cuál
nosotros no podamos escucharlo así? (1ª Samuel 15). En otro orden de ideas, al
entrevistar a asesinos múltiples han confesado que lo que hicieron fue porque
escucharon voces “internas” que les dijeron lo que tenían que hacer. Tenemos
qué entender algo como creyentes: “TODOS, en algún momento de la vida
escuchamos una o varias voces dentro de nosotros, lo que tenemos qué
identificar, es, si esa voz viene de lo alto (Dios) o de lo profundo (diablo).
Meditemos.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa
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