Dios, hombre, mujer. (Parte uno)
La primera institución que Dios creó fue la familia, y es
la institución que ha sido perseguida por toda la historia, y ahora, hasta por
la propia iglesia al alterar el orden de las jerarquías que Dios estableció.
¿Exageración? De ninguna manera. Dios desde el Antiguo Testamento ha relegado
toda autoridad a los hombres (nos referimos a los varones de la casa): Habló a
Adán que NO comiera del fruto (Génesis 2:16-17). Habló a Abraham que de SU
simiente vendría el hijo de la promesa (Génesis 22:18 y Gálatas 3:16). Dios
estableció el sacerdocio bajo el manto de Aarón y sus descendientes varones,
por ello se le llama el Sacerdocio AARÓNICO (Exodo 28:1). En el Nuevo
Testamento, Dios afirma el siguiente orden: “Dios, es cabeza del hombre; el
hombre es cabeza de la mujer, y por lógica, la mujer de los hijos pues es quien
supuestamente se queda en casa mientras el hombre trabaja fuera” (1ª Corintios
11:3 y Efesios 5:1-2). Pero veamos lo que ha sucedió a través de la historia y
sus consecuencias.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa
Comentarios
Publicar un comentario