Las Perlas (Parte final)
Entonces ¿Qué son las
perlas en las escrituras y qué sucede con ellas? Pues Cristo fue muy claro en
explicar que son los secretos SANTOS de Dios, y, es más, dejó claro que NO son
para todos. Afirmemos lo anterior. En el libro de Proverbios leemos: “Gloria de Dios es encubrir un asunto; Pero
honra del rey es escudriñarlo” (Proverbios 25:2). ¿Qué significan éstas
expresiones? Que muchos de los pensamientos, asuntos o COSAS SANTAS de Dios,
están ocultas, pero que nos permite, ya que somos llamados a ser reyes y
sacerdotes, buscarlas, escudriñarlas, y, sobre todo, encontrarlas y entenderlas
(Apocalipsis 1:6). ¿Pero qué sucede? Que la religión o el fariseísmo, por
intereses mundanos espurios DESCALIFICAN a quienes las encuentran. Y entonces
resulta todo estudioso sincero de la palabra de Dios, señalado como un
“rebelde”, un “llanero solitario”, un “orgulloso”, alguien que se cree “la
octava maravilla del mundo”, o, “que está predicando herejías”, y todo, porque
la falta de interés, el acomodamiento, la haraganería de sus líderes, o peor
aún, el estorbo a sus intereses ocultos… quedan en evidencia. Dios permite, que
quienes escudriñan encuentren SUS perlas pues es una promesa (Mateo 7:7). Y
también autoriza que quien las encuentre las comparta. PERO, también es
evidente que se confirma: QUE LAS PERLAS NO SON PARA LOS CERDOS, y que NI
Cristo, fue profeta en su propia tierra (Mateo 13:57). Triste.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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