Palabras repetitivas… ¿Qué significan?

 


 

NO SIGNIFICAN NADA. Cristo en el famoso Sermón del Monte dijo: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que PIENSAN (ósea, que no es así) que por su palabrería serán oídos (Mateo 6:7). Y, en el mismo contexto dijo: “No seas como los hipócritas” (Mateo 6:6). Y sabemos que a los únicos que les dijo “hipócritas” fue a los religiosos (Mateo 23 completo). ¿A qué viene todo esto? Orar con Dios no es repetir frases, es “platicar o conversar con él como nuestro Padre”. Ponemos un ejemplo: Un hijo le dice a un padre: En la escuela me pidieron una cartulina. El padre pregunta: de qué tamaño hijo, el niño responde: En la escuela me pidieron una cartulina. El padre pregunta: de qué color hijo, el niño responde: En la escuela me pidieron una cartulina. El padre pregunta: Para cuándo hijo, el niño responde: En la escuela me pidieron una cartulina… ¿ENTENDEMOS?. Resar o repetir las mismas frases constantemente NO es una conversación con Dios ni lo sería con nadie, es perder el tiempo, como lo haría el padre del niño por una cartulina que deja más dudas que respuestas. La oración es una conversación de dos vías, uno habla y el otro escucha; el otro escucha y uno habla. No es decir una “misma frase continuamente”. ¡Orar no es repetir una letanía es conversar!

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Si nadie lee… por qué escribes.

La Roca… era la confesión que él hizo del Cristo

Cómo entró la maldad a un mundo bueno